lunes, 20 de julio de 2009

FORO DE PERREDITAS

En foro, militantes discuten las medidas que permitirían refundar el PRD en Jalisco
Analizan derrota perredista y buscan replantear estrategias rumbo a 2012
JORGE COVARRUBIAS


El dirigente estatal del PRD, Antonio Magallanes, saluda al presidente del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, David Gómez. Imagen de archivo Foto: ARTURO CAMPOS CEDILLO
La derrota del PRD en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) motivó a un sector de la militancia que se identifica con el movimiento de Andrés Manuel López Obrador a replantearse las estrategias que puedan mostrarles la ruta en los próximos comicios de 2012, en un foro de reflexión y análisis que se llevó a cabo este domingo.
La renovación de la dirigencia está en la mira de las bases del perredismo, lo que implicaría pedirle al ex rector de la Universidad de Guadalajara, Raúl Padilla López, que deje de meter las manos o abandone el partido, ya que se consideró de manera unánime que esta institución política está bajo su control.
“El PRD no necesita titiriteros, ni ventrílocuos; Raúl Padilla debe respetar al PRD y, dado que nunca asume su condición de militante, si es que lo es, porque nunca asiste ni a reuniones de Consejo ni a reuniones de ningún tipo y sólo se comunica con sus allegados, a través de ellos, que son correa de transmisión, trata de imponer su visión. Yo creo que Padilla debe salir definitivamente del PRD o asumir su condición como tal de militante, dar la cara y participar en el debate y personalmente impulsar sus proyectos y no hacerlo a través de terceros. Debe sacar las manos para bien de la salud política de este partido, y si él no lo quiere hacer de motu proprio, nosotros, la base del partido, en el próximo proceso de renovación de comités municipales vamos a pugnar por lograr mayores espacios y ganar la dirección del partido para que esto se termine; nosotros no vamos a ser subordinados ni mozos de Raúl Padilla”, advirtió José Luis Sánchez, vicepresidente del Consejo Estatal del PRD.
La medida que al parecer permitiría allanar el camino para refundar el partido en Jalisco fue explicada por el presidente del Consejo Nacional del sol azteca, Camilo Valenzuela, quien planteó la posibilidad de crear una comisión transitoria en virtud de que la presidencia que encabeza Antonio Magallanes –afín a Raúl Padilla– no estuvo a la altura de las exigencias.
“Aquellas (entidades) en donde la composición de las direcciones y los resultados están demostrando que no responden a las necesidades de desarrollo del PRD, de la izquierda y de los movimientos, se asuman medidas extraordinarias, como puede ser el nombramiento de comisiones organizadoras de reconstrucción del partido en las entidades federativas; personalmente yo estuve insistiendo en Jalisco y Veracruz, porque son dos entidades claves para la disputa por el gobierno nacional”, dijo.
La otra alternativa que bosquejó José Luis Sánchez para tomar el partido es incitar a la militancia a rebelarse en un proceso de “insurrección democrática”.
“Dado que no vamos a estar de pedigüeños de que Raúl se salga y que no entre y que no intervenga, la otra es que las bases se rebelen en un proceso de insurrección democrática y tomen la dirección del partido en sus manos, que es a lo que le apostamos nosotros, porque sabemos que de motu proprio pues no lo van a hacer, porque para ellos tener el PRD como franquicia es muy importante, porque les permite negociar con el partido, en ocasiones celebrar acuerdos en lo oscurito, hasta compartir posiciones y proyectos; yo creo que eso se tiene que acabar”, puntualizó.
Durante casi tres horas, la militancia que se dio cita en el auditorio Gilberto Ramírez Padilla del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud (SNTSSA), discutió acerca de las posibles causas de la derrota del perredismo, salvo en el caso de Tlajomulco de Zúñiga, donde Enrique Alfaro Ramírez se llevó con amplia ventaja la presidencia municipal.
Se mencionó que los electores votaron por el PRI no por coincidir ideológicamente con su doctrina, sino que vieron en este partido la fortaleza para sacar al PAN del gobierno.
“La gente quería sacudirse a la derecha panista y el partido que vio con más posibilidades de lograrlo fue el PRI y en función de eso emitió su voto, que no fue un voto propiamente priísta o ideológico, fue un voto antipanista y ahí resultamos sacrificados nosotros, en un sándwich terminamos en medio”, comentó Sánchez.
El vicepresidente del partido señaló que la apuesta a futuro es unificar a las izquierdas de Jalisco que participaron en los comicios a través de diferentes partidos.
“Yo creo que lo que nos enseña este proceso es la necesidad de hacer esfuerzos por remontar las diferencias entre la izquierda para presentar un frente electoral único, que nos permita despertar la credibilidad y la confianza de la gente, además de hacer una serie de cambios en la política y dirección de nuestros organismos partidarios, porque en el caso del PRD no podemos negar que se ha caracterizado por tener un divorcio de los movimientos sociales o luchas populares y eso ha tenido un costo político”, indicó.
José Luis Sánchez precisó que no necesariamente pedirían la destitución del actual dirigente del PRD, Antonio Magallanes –aunque reconoció que hay un amplio sector que busca su cabeza–, porque implicaría aceptar la propuesta que puso sobre la mesa Cuauhtémoc Cárdenas, de exigir la renuncia de todos los directivos y miembros prominentes del partido.
Dijo que si aplicaran esta idea al pie de la letra, tendría que irse Andrés Manuel López Obrador. “Plantear esto significa de plano hacer una propuesta liquidadora del partido, porque detrás de Andrés Manuel seguramente se irían o nos iríamos miles y miles de militantes en este partido. Entonces, de ninguna manera le podemos dar curso a esta propuesta, porque en la práctica significa que nos estamos haciendo el harakiri o nos estamos suicidando políticamente y si hoy tenemos el 12 por ciento, con una sangría derivada de la expulsión de personajes como Andrés Manuel, pues andaríamos quedando en el 3 ó 4 por ciento y seríamos una fuerza marginal”, subrayó.
Al cierre del foro se planteó que dentro de un mes se organizaría una marcha con las bases del perredismo a las oficinas del “padrino” (así le llamaron a Raúl Padilla), para exigirle que permita la celebración de procesos democráticos en el partido.
Anterior

No hay comentarios:

Publicar un comentario